En Mary Kay creemos que una piel bonita empieza por una piel sana. Y para conseguirlo, hay un elemento fundamental: la barrera cutánea. Esta capa protectora trabaja cada día para mantener la hidratación, defenderte de las agresiones externas y ayudar a que tu piel se vea calmada y equilibrada.
Cuando la barrera está fuerte, tu piel refleja bienestar. Pero cuando se debilita, pueden aparecer sensibilidad, sequedad y pérdida de luminosidad.
Hoy queremos acompañarte paso a paso para que descubras qué es, cómo identificar si necesita más atención y cómo cuidarla con pequeñas rutinas que marcan una gran diferencia.