En el mundo de la belleza, las tendencias coreanas han conquistado corazones y rutinas. Una de las más deseadas es el Glass Skin, esa piel que parece tan lisa, luminosa y transparente como el cristal. Pero ¿qué significa realmente y cómo podemos lograrlo?
El término hace referencia a una piel ultra hidratada, uniforme y con un brillo natural, sin imperfecciones visibles. No se trata de maquillaje pesado, sino de una piel saludable que refleja luz gracias a una rutina constante y productos adecuados.
Una piel impecable comienza con una limpieza eficaz. Opta por un limpiador suave que elimine impurezas sin resecar.
Elimina células muertas para revelar una textura más lisa y uniforme. Hazlo con moderación para evitar irritaciones.
El corazón del Glass Skin es la hidratación. Sérums con ácido hialurónico y cremas nutritivas son imprescindibles.
Ingredientes como la niacinamida ayudan a mejorar el tono y aportar ese brillo saludable.
La clave está en la constancia. Dedica unos minutos cada día a tu piel y verás cómo se transforma en ese lienzo perfecto que tanto deseas.